Privacy Update

We've launched our Privacy Center and updated our Privacy Notice. Find out more >

facebook logo facebook logo twitter logo twitter logo facebook logo facebook logo twitter logo twitter logo

Educación Financiera para Todos

English  |  Español

EN  |  SP

Alrededor del mundo los inversionistas han intercambiado títulos y acciones de compañías a través de la Bolsa de Valores de Nueva York, la Bolsa de Paris, FTSE International, la Bolsa de Valores de Tokyo, y muchas otras desde el siglo 15 desde que en Amberes, Bélgica, antes de la existencia de las actuales títulos de acciones, los prestamistas se reunían para intercambiar préstamos y bonos.

La historia de comercio de acciones y bonos va mucho más atrás que la historia de las bolsas. Durante la Edad de Bronce, Mesopotamia [hoy en día Irak] era el centro de una gran cantidad de transacciones económicas que necesitaban algún tipo de monedas. La respuesta se obtuvo con el surgimiento de la escritura cuneiforme, una de las formas más antiguas de escritura, que hizo posible la creación de las primeros títulos de acciones y bonos, los cuales fueron escritos en placas de barro. Estas placas cuneiformes fueron otorgadas a inversionistas en expediciones comerciales marítimas inclusive alrededor del año 2500 A.C.

La idea de comprar títulos en una compañía en realidad se desarrolló durante el Siglo 17 con la formación de compañías tales como la Compañía de Comercio de las Indias Orientales, que interesantemente también buscaba fortuna en el comercio marítimo en Asia. Las tormentas y los piratas hacían de estos viajes unas empresas extremadamente riesgosas; los dueños de barcos buscaban inversionistas quienes proporcionaban capital para las expediciones a cambio de un porcentaje de las ganancias. Estas compañías fueron en efecto las primeras compañías de obligación limitada [LLC por sus siglas en inglés], y en el caso de un viaje exitoso la compra de acciones en tal compañía resultaba en dividendos para el inversionista.

Las acciones en las diferentes compañías de las Indias Orientales también se compraban y vendían a través de un corredor por lo general en un café en Londres; un par de estos cafés a su tiempo se convirtieron en centros de mucha actividad de intercambio de acciones. Las operaciones en los cafés pronto dieron paso a la construcción de un edificio llamado “Stock Subscription Room” y a la fundación, en 1801, de la Bolsa de Valores de Londres [LSE por sus siglas en inglés]. Desde entonces el LSE se ha cambiado de lugar pero es hoy en día una de las bolsas de valores más grandes del mundo.

Alrededor del mismo tiempo en que se formaba la Bolsa de Valores de Londres, un grupo de 24 corredores de bolsa de Nueva York se reunieron en la calle Wall Street 68 para firmar lo que se convertiría en la Bolsa de Valores de Nueva York [NYSE por sus siglas en inglés], hoy en día, la bolsa más grande en el mundo. El ascenso al dominio de las Bolsa de Valores de Nueva York se puede atribuir en gran parte a su ubicación en la boca del rio Hudson que en ese entonces era el punto principal de todo el comercio con y por los EEUU. Mientras el NYSE y el LSE se convertían en las bolsas principales que son hoy, otras bolsas empezaron a aparecer alrededor del mundo. Actualmente hay bolsas da valores en prácticamente cada país desarrollado, en donde se producen transacciones físicamente en el piso de intercambio o virtualmente a través de una red de computadoras.

Compartir

Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.