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Educación Financiera para Todos

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September 11, 2015

¿Cuánto tiempo le dedica a evaluar sus beneficios antes de la inscripción abierta de cada año?

10 Open Enrollment Mistakes to Avoid

Si su respuesta es “no mucho”, no es el único. Una encuesta realizada recientemente por la aseguradora Aflac (http://workforces.aflac.com/about-the-study.php) dice que el 90 por ciento de los estadounidenses opta por los mismos beneficios año tras año y que el 42 por ciento se pierde de obtener beneficios por hasta $750 anuales por tomar malas decisiones.

Leer a las apuradas las novedades sobre los beneficios anuales o tomar decisiones sobre los beneficios de seguro, retiro y otros beneficios ofrecidos por el empleador sin informarse bien, es parte de algo mucho más importante. La inscripción abierta es solo una parte de una planificación financiera integral: desgraciadamente, hay demasiados empleados que lo ven como la única planificación financiera que deben hacer en el año.

En realidad, un futuro financiero seguro depende principalmente de las decisiones de ahorro, inversión y gasto que se toman fuera del trabajo, pero como muchos empleadores están buscando reducir o discontinuar los beneficios de retiro y salud que ofrecen, es hora de analizar cuidadosamente la inscripción abierta.

Estos son 10 errores que le convendría evitar con respecto a los beneficios.

  1. No tener un plan financiero integral. Su compañía podría estar ofreciéndole excelentes beneficios actualmente, pero el Departamento de Trabajo informa que la permanencia promedio del trabajador en las empresas estadounidenses es de solo 4,6 años, por lo que el mayor error durante la inscripción abierta podría ser suponer que sus actuales beneficios asegurarán su futuro financiero. Es importante trabajar, solo o con la ayuda de asesores calificados, para determinar cuáles son los beneficios laborales adecuados en base a sus actividades generales de gasto, ahorro e inversión de toda su vida.
  2. Tomar decisiones a último minuto. Sus beneficios son importantes y merecen que se tome el tiempo de analizarlos. Anote las fechas de su inscripción abierta en su calendario personal, con un recordatorio unas semanas antes para poder coordinar una cita con sus asesores, si los tiene.
  3. Olvidarse de coordinar con su cónyuge o pareja. Muchos empleadores están planeando grandes cambios con respecto a los beneficios de los cónyuges/parejas. Si bien la Ley de Protección del Paciente y Atención Asequible (ACA, por sus siglas en inglés) permite a los padres mantener a sus hijos en sus planes de salud hasta los 26 años, cada vez más empleadores están implementando los “recargos por cónyuge” o directamente excluyendo la cobertura del cónyuge, si es que cuenta con seguro médico de su empleador.
  4. No conocer el Mercado de Seguros de Salud de su estado. Aun cuando tenga el seguro médico de su empleador, las cosas pueden cambiar. Si pierde el trabajo y no puede estar cubierto por el plan de salud de su cónyuge o pareja, sería bueno que se interiorice de antemano sobre los seguros de salud que debe ofrecerle su estado bajo la ley ACA.
  5. Subestimar el impacto que podrían tener los hechos importantes de su vida en sus beneficios. Si se modifica su salario, se casa, se divorcia, tiene una enfermedad grave o está formando una familia, es importante que revise sus beneficios, preferentemente mucho antes de la inscripción abierta. Piense en cada posible situación que pueda tener que enfrentar y pregúntese de qué manera esos cambios podrían afectar la elección de sus beneficios.
  6. Pasar por alto las cuentas de gastos flexibles (FSA) y las cuentas de ahorro para gastos médicos (HSA). Las FSA son cuentas que le ofrece su empleador y que le permiten destinar dinero pre-fiscal al pago de sus gastos médicos y de sus dependientes durante el año calendario. Las HSA, si califica, también le permiten destinar dólares pre-fiscales a una cuenta de inversión o de ahorro para cubrir gastos médicos no cubiertos por su seguro de salud a largo y corto plazo. No está obligado a agotar esos fondos cada año. Su asesor de beneficios laborales, un asesor financiero calificado o la Publicación 969 del IRS pueden ayudarlo con los requisitos de elegibilidad, los tipos de cuentas, los límites de aportes y los temas fiscales asociados con estas elecciones.
  7. No modificar las opciones para el retiro. Como lo indican los datos de Aflac, hay muchas personas que no modifican su enfoque de inversión en planes de retiro auto-gestionados por años. Por eso es esencial revisar las opciones de antemano.
  8. No tener en cuenta las opciones de bienestar. Muchos empleadores ofrecen beneficios que cubren, por ejemplo, ejercitación física, controles de colesterol, pérdida de peso, ayuda para dejar de fumar, vacunación u otros beneficios para que sus empleados estén más sanos, ahorren dinero y, posiblemente, reduzcan sus primas del seguro médico.
  9. No prestar atención a los beneficios de transporte. Si va a trabajar en auto o utiliza el transporte público o un medio de transporte patrocinado por la compañía, podría calificar para acceder a ciertos descuentos o deducciones fiscales. La Publicación 15-B del IRS habla sobre estos programas y explica cómo usarlos con mayor eficacia.
  10. Olvidarse de los beneficios de educación. Si un empleador desea capacitarlo para que pueda avanzar en su carrera, no lo desaproveche. Pero asesórese sobre la posibilidad de incurrir en responsabilidades fiscales por dicho beneficio. Independientemente, averigüe por las becas o subsidios de educación que pueda ofrecerle su empleador para usted o sus hijos—puede ser dinero regalado.

En resumen: La inscripción abierta es solo una de las piezas de un rompecabezas financiero bien organizado. Asegúrese de que su elección de las opciones de beneficios ofrecidos por su empleador complementen las decisiones de ahorro, inversión y gasto que tome por su cuenta.

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Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

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