Educación Financiera para Todos

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December 30, 2016

La mayoría de la gente tiene al menos un mal hábito financiero. Puede ser comprar en forma compulsiva, olvidarse de pagar las cuentas en término o posponer la creación de un fondo de emergencia. Lo cierto es que, encontrar el equilibrio entre lo que se quiere hacer y lo que se “debe” hacer, nunca es fácil. El día de año nuevo es el momento perfecto para identificar nuestros puntos financieros débiles y reemplazar los malos hábitos por hábitos productivos.

Decídase a cambiar sus malos hábitos financieros

Comience por identificar sus malos hábitos. A veces, un mal hábito financiero es fácil de identificar. Por ejemplo, saber que tiene una pila de facturas en la cocina e ignorarlas. Otros pueden ser más sutiles, o tal vez ya están tan arraigados que lo hace sin siquiera pensarlo.

¿No sabe por dónde empezar? Analizar los gastos de los últimos meses puede ayudarlo a identificar tendencias o compras costosas que formen parte de un esquema más grande. Los resúmenes bancarios, ya sea en línea o en papel, pueden facilitar esta tarea. Si tiene un presupuesto, seguramente ya habrá comparado el gasto proyectado con el gasto real mes a mes. Si no lo ha hecho, éste podría ser un buen momento para empezar.

Podría reconocer algunos de estos malos hábitos financieros en su vida:

  • Pagar las cuentas después del vencimiento.
  • Pagar solo el monto mínimo.
  • Ignorar las facturas y dejar que pasen a cobranzas.
  • No comenzar a ahorrar para el retiro o para las épocas malas.
  • Hacer compras compulsivas o “terapia de compras”.
  • No llevar la cuenta de cuánto debe.
  • Endeudarse para pagar algo que no necesita.

En definitiva, todo esto lleva a gastar más de lo que gana y, en algunos casos, los malos hábitos pueden tener un efecto cascada.

Intente averiguar qué lo lleva a hacer estas cosas. Para poder cambiar un hábito, tal vez deba averiguar qué motiva su comportamiento y la recompensa que obtiene, pero las motivaciones y recompensas no siempre son obvias.

Por ejemplo, tal vez compre cosas caras cuando están de oferta porque quiere sentir que logró algo al haber “ahorrado” mucho dinero. Tal vez podría fomentar un sentimiento de logro similar invirtiendo el dinero en una cuenta de retiro con impuestos diferidos y calculando cuánto valdrá después de varios años de intereses compuestos.

Intente adquirir estos buenos hábitos. ¿Qué hábitos debería adoptar? No hay dudas de que hacer presupuestos es muy útil, pero intente también combinar las siguientes conductas y objetivos específicos que lo ayudarán a mantener sus finanzas en orden.

  • Pague las cuentas en término. Además de evitar los recargos por pago fuera de término, el pago en término es uno de los factores más importantes para la determinación de su calificación crediticia.
  • Cancele sus deudas. En lugar de acumular intereses, decídase a cancelar sus deudas lo antes posible.
  • Cree y mantenga un fondo de emergencia. Tener ahorros para cubrir entre tres y seis meses de gastos diarios puede ayudar a amortiguar el impacto de un revés financiero o personal. Podría empezar con el objetivo de ahorrar $1.000 y luego ir aumentándolo hasta llegar al fondo de emergencia completo.
  • Ahorre para su retiro. Puede reservar y destinar parte de sus ingresos para su retiro e invertir el dinero en una cuenta con ventajas fiscales, como un plan 401(k) o una cuenta IRA. Comience aportando una suma que le quede cómoda y luego intente ir aumentándola al menos una vez al año.
  • Planifique sus compras grandes. Para evitar que sus compras compulsivas arruinen su presupuesto, decida esperar al menos un día para comprar cualquier cosa que cueste más de $100 (o una suma razonable según su presupuesto). Si sabe que se viene una compra grande, comience a ahorrar con anticipación reservando un poco de dinero de cada sueldo.

Sería bueno que consulte la opinión de otras personas durante este proceso, especialmente si tiene problemas para identificar un mal hábito o para encontrar una motivación para modificarlo. A veces, la mirada ajena puede ayudar.

En resumen: Este año, tome la decisión de cambiar sus hábitos financieros malos por buenos. Comience por identificar los hábitos que quiere cambiar y descubrir la motivación y recompensa en torno a su conducta. Luego, intente reemplazar esa conducta por otra positiva. Después de identificar e intentar modificar sus hábitos financieros personales, sería bueno que considere las prácticas financieras que comparte con su pareja u otras personas allegadas.

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Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

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