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Educación Financiera para Todos

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March 20, 2015

Si su ser querido falleciera y dejara una deuda importante, ¿sabría usted qué hacer?

Es una pregunta que nos preocupa a todos. Sea joven o viejo, por alguna deuda en particular o por ubicación geográfica, el fallecimiento de una persona que deja deudas puede traer grandes problemas a los familiares vivos quienes, dependiendo de la ley del estado y de las relaciones crediticias específicas involucradas, podrían llegar a ser responsables por las deudas pendientes de su familiar fallecido –desde saldos impagos de una hipoteca y facturas médicas, hasta saldos de tarjetas de crédito pendientes de pago.

Los cónyuges (http://www.practicalmoneyskills.com/unexpecteddeath) que compartan algún tipo de deuda conjunta, como las tarjetas de crédito a nombre de los dos, podrían tener un problema mayor. Lo mismo ocurre con los co-firmantes de los préstamos.

Como en cualquier otro tipo de planificación patrimonial, lo mejor es actuar antes de que surja un problema. Ver a una familia con graves problemas de deudas después del fallecimiento de un cónyuge o familiar, nos hace dar cuenta de la importancia de que haya transparencia financiera mientras todos están vivos. Más allá de lo difícil que sea la situación crediticia de un miembro de la familia, los cónyuges y los hijos adultos deberían enfrentar esas circunstancias mientras dispongan de opciones para lidiar con los problemas.

Los cónyuges pueden empezar por solicitar sus informes crediticios anuales gratuitos (https://www.annualcreditreport.com/index.action) a TransUnion, Experian y Equifax para confirmar su estado de deuda. Una vez compartida esta información con el otro, es momento de que la pareja o los familiares se encarguen de solucionar las circunstancias relacionadas con esa deuda. Por ejemplo, una pareja joven puede tener deudas diferentes a las que puede tener una pareja mayor o jubilada, pero ambas deben considerar cómo manejarán las deudas de su pareja después de su fallecimiento. Como parte de la planificación financiera o patrimonial actual, podría ser útil consultar con un asesor financiero o patrimonial sobre cómo extinguir o manejar las deudas.

Es especialmente importante que los prestatarios y sus albaceas sepan qué tipos de deudas deben ser saldadas después del fallecimiento de la persona y cuáles podrían ser canceladas o condonadas. En general, ciertos tipos de deudas no garantizadas que estén a nombre solo de la persona fallecida –como las tarjetas de crédito o los préstamos universitarios federales –seguramente quedarán eximidas, pero siempre es mejor consultar con un experto.

Se debe evaluar todo tipo de deuda conjunta. Los cónyuges, concubinos y familiares que hayan co-firmado préstamos o cuentas de crédito conjuntas de cualquier tipo corren el riesgo de tener que pagar la deuda si el co-prestatario fallece. Un experto puede asesorarlo sobre cómo actuar en cada situación en particular.

El experto también puede sugerir que los co-prestatarios que no tengan crédito a su nombre soliciten una tarjeta de crédito propia mientras su cónyuge está con vida. Una cuenta de crédito por separado, si se maneja responsablemente, puede ayudar al sobreviviente a obtener otros créditos a su nombre después del fallecimiento de su cónyuge o pareja.

Tenga en cuenta que todas las situaciones de deuda son diferentes en cada persona. Por ejemplo, una persona mayor que califique para vivir en una residencia geriátrica de Medicaid (asistencia pública) podría tener familiares que necesiten vender la casa de esa persona mayor para hacer frente a ciertos gastos después de su fallecimiento. Es mejor ir preparando a los familiares de antemano para dicha eventualidad. Por otro lado, un familiar mayor sano podría dejar en herencia una casa que todavía tenga una hipoteca, o podría tener una importante deuda fiscal.

Compartir y analizar estas cuestiones con tiempo puede ir preparando a los familiares para afrontar determinadas realidades o bien permitirles resolver los problemas mientras el familiar está vivo.

En resumen: Lidiar con las deudas de un familiar fallecido puede añadir estrés a los cónyuges y familiares en un momento que ya de por sí es difícil. La mejor opción es la transparencia mientras los familiares están con vida para intentar resolver los problemas de deudas como parte de la planificación patrimonial.

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Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

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