facebook logo facebook logo twitter logo twitter logo facebook logo facebook logo twitter logo twitter logo

Recursos para el Coronavirus (COVID-19)

Encuentra recursos relacionados con la salud, la seguridad, la educación y la banca para proteger tu salud y tus finanzas.

Educación Financiera para Todos

English  |  Español

EN  |  SP

July 4, 2014

Si usted es de los que se detienen a leer la letra chica antes de firmar algo, lo felicito—sus padres lo han entrenado bien. Si no lo es, entonces tenga cuidado: con su firma podría estar aceptando la membrecía a un gimnasio que no desea, comprando un departamento que no puede pagar o, lo que es peor, podría estar pagando el préstamo de otra persona del que usted sea co-firmante.

En términos generales, los contratos son acuerdos mutuamente vinculantes entre dos o más partes para hacer o no hacer algo. Puede ser tan simple como comprar un café (usted paga U$S3 y el restaurant acepta servirle una bebida), o tan complejo como firmar una hipoteca a 30 años.

Una vez que el contrato entra en vigencia, por lo general, no puede modificarse a menos que todas las partes estén de acuerdo. Y, salvo por unas pocas excepciones (ej. en caso de engaño o estafa), los contratos no se rompen fácilmente.

Antes de firmar un acuerdo contractual, trate de prever todo lo que pueda salir mal. Por ejemplo:

  • Después de alquilar un departamento se da cuenta de que no puede pagar el alquiler o que no le gusta el vecindario.
  • Su compañero se muda y usted debe hacerse cargo del resto del alquiler.
  • Financia un auto que no puede pagar, pero cuando quiere venderlo, vale menos que el saldo pendiente de su préstamo.
  • Compra un auto y después se da cuenta de que el contrato de venta incluye una garantía extendida u otras cosas que usted no autorizó verbalmente.
  • Obtiene un crédito a sola firma sin comprender bien sus condiciones y termina debiendo el doble o triple del monto original.
  • Compra algo de liquidación y no repara en la política del negocio que indica que “Los artículos de liquidación no tienen devolución”.
  • Hace clic en “Aceptar” en la política de privacidad de un sitio web y luego se da cuenta de que autorizó a que se divulgue su información personal.
  • Compra un plan de telefonía celular por dos años, pero cuando finaliza el período de gracia, descubre que tiene mala señal y que le cuesta cientos de dólares darse de baja del plan.

Co-firmar un préstamo puede ser particularmente riesgoso. Si la otra persona deja de pagar, usted debe hacerse cargo del monto total, incluyendo los recargos por mora o los costos de cobranza. No solo perjudicará a su calificación crediticia, sino que además el acreedor puede usar con usted los mismos métodos de cobro que usó con el prestatario principal, incluso puede demandarlo o embargar su sueldo.

Aun así, usted puede querer co-firmar un préstamo para ayudar a un familiar o amigo. La guía práctica de la Comisión Federal de Comercio llamada “Co-Firmar Préstamos” presenta las precauciones que hay que tomar antes de firmar estos acuerdos (www.consumer.ftc.gov).

Algunas otras cosas que recordar:

  • Asegúrese de que todo lo que le prometieron verbalmente figure por escrito.
  • Asegúrese de completar o tachar todos los espacios en blanco antes de firmar cualquier documento –incluso el espacio de las propinas de las cuentas de los restaurantes y hoteles.
  • No tenga miedo de pedir llevarse el contrato a su casa para analizarlo mejor o buscar una segunda opinión. Puede pedir ayuda a un abogado o asesor financiero.
  • No se deje presionar para firmar. Si los vendedores intentan esa táctica, váyase. (Tenga cuidado especialmente en las reuniones de los tiempos compartidos).
  • Guarde copias de todos los documentos que firma. Esto será particularmente importante si tiene que demostrar el depósito de un alquiler, reclamar una mercadería dañada, presentar un reclamo ante el seguro, garantías extendidas, etc.
  • Lleve a alguien de su confianza cuando tenga que tomar una decisión importante como alquilar un departamento o comprar un auto, para que lo ayude a hacer preguntas y proteger sus intereses.
  • Tenga cuidado con las ofertas de “prueba gratuita”. Lea todos los términos y condiciones y preste especial atención a los casilleros pre-tildados de las ofertas por Internet.

En resumen: Los contratos protegen a ambas partes. Solo asegúrese de comprender bien todos los detalles antes de firmar en la línea de puntos.

Compartir


Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

Compartir