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Educación Financiera para Todos

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January 27, 2017

¿Has considerado la manera en que los prestamistas comparan a los solicitantes? Típicamente la tasa más baja va a aquellos que tienen la mayor probabilidad de pagar el préstamo a tiempo. Hay mucha información que contribuye para determinar esa probabilidad, incluyendo el crédito de una persona, sus ingresos y sus deudas pendientes.

Refinanciar tu Deuda Podría Ser una Buena Idea Si…

A medida que estos factores mejoran, tus términos en nuevos préstamos también pueden mejorar. Además, podrías refinanciar las deudas que adquiriste antes para aprovechar los cambios. Como resultado, podrías bajar tu tasa de interés, tus pagos mensuales y ahorrar mucho dinero.

Refinanciar, que muchas veces se hace obteniendo un nuevo préstamo para pagar la deuda pendiente, puede ser sorprendentemente sencillo. En algunos casos, puedes entregar toda la información en línea, y el proceso completo se tarda solamente unos días. Sin embargo, la refinanciación de deudas más complejas, como la de una hipoteca, se puede tardar mucho más.

Aunque refinanciar no siempre tiene sentido, vale la pena considerarlo si te encuentras en una de las siguientes situaciones.

Las tasas de interés bajaron. Las tasas de interés de algunos préstamos dependen de un punto de interés de referencia, como el London Interbank Offered Rate (LIBOR por sus siglas en inglés). Incluso si tu perfil financiero sigue siendo el mismo, cuando el punto de interés de referencia aumenta o disminuye, tu tasa de interés en un nuevo préstamo también podría aumentar o disminuir.

Quieres cambiar los términos de tu préstamo. Como vas a sacar un nuevo préstamo para pagar una deuda existente, podrías tener la oportunidad de cambiar los términos del préstamo. Por ejemplo, puede que tengas un préstamo estudiantil de tasa variable cuya tasa de interés aumenta o disminuye de acuerdo a un punto de referencia. Quizá lo puedas refinanciar con un préstamo estudiantil de tasa fija y tener la certeza que tus pagos mensuales no van a cambiar en el futuro.

Si tienes una tasa más baja después de refinanciar y tienes el mismo período de tiempo, o menos, para pagar el préstamo, puedes ahorrar dinero a lo largo de la duración del préstamo.

Quieres disminuir tus pagos mensuales. Digamos que tienes una hipoteca de 30 años y que has estado pagando por cinco años. Si refinancias con otra hipoteca de 30 años, tienes cinco años extras para pagar la misma cantidad. Como resultado, tus pagos mensuales podrían ser más bajos, pero asegúrate de tomar en cuenta que a lo mejor vas a pagar más en interés.

Tu préstamo tiene un aval. Quizá le pediste a alguien que sea un aval para tu préstamo de auto para mejorar tu probabilidad de ser aprobado o para recibir una tasa de interés más baja. Si eres elegible para la refinanciación por tu cuenta, puedes eliminar el aval y tomar la responsabilidad completa para el nuevo préstamo.

Procede con cuidado porque solicitar una refinanciación podría perjudicar tu crédito. Solicitar una refinanciación muchas veces resulta en una investigación firme, cuando un prestamista potencial revisa tu crédito. En general, solamente una investigación firme no tiene un gran impacto negativo en tu crédito, pero varias investigaciones firmes puedan que sí.

Cuando refinancias una hipoteca, un préstamo de auto o préstamos estudiantiles, puedes buscar y comparar para encontrar la mejor tasa sin preocuparte mucho de tu crédito. Siempre y cuando las investigaciones firmes ocurran dentro de un período de tiempo de 14 a 45 días, (dependiendo del modelo de puntaje de crédito) el modelo de puntaje de crédito las considera como una sola investigación.

Considera los honorarios y determina tu punto de equilibrio antes de refinanciar. Dependiendo del tipo de deuda y del prestamista, puede haber costos asociados con la deuda refinanciada. Por ejemplo, algunos préstamos tienen una honorario de origen, ya sea un honorario fijo o un porcentaje de la cantidad del préstamo, que podría ser significativo.

El punto de equilibrio es cuanto tiempo te tardas en cubrir los costos asociados con el refinanciamiento. Por ejemplo, digamos que refinanciar tu hipoteca te cuesta $3,000, pero ahorras $150 mensualmente. Después de 20 meses llegas al punto de equilibrio porque habrás ahorrado $3,000 en pagos mensuales. Si vas a vender la casa antes del punto de equilibrio, a lo mejor refinanciar no tiene sentido.

Utiliza el mismo tipo de cálculos para sopesar los pros y contras de refinanciar otro tipo de deudas. Si te parece que la refinanciación sería benéfica, busca, compara y trata de encontrar los términos que mejor se adapten a tus necesidades.

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Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

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